Museum Cemento Rezola y Heidelberg Materials presentan MuseumLAB con el alumnado del IES Oriarte y la artista Sahatsa Jauregi

  • El proyecto “Artxibotik gorputzera”, desarrollado junto a la artista Sahatsa Jauregi, culmina con un encuentro abierto en el museo
  • La exposición muestra el proceso creativo y las imágenes finales realizadas durante cuatro sesiones de trabajo

Museum Cemento Rezola y Heidelberg Materials han presentado el resultado de una nueva edición de MuseumLAB, el programa educativo para jóvenes que vincula la práctica artística con la educación e impulsa el museo como espacio de experimentación y aprendizaje compartido.

En esta ocasión, el proyecto se ha desarrollado junto al alumnado de diversificación curricular de 3º de ESO del IES Oriarte BHI de Lasarte bajo el título “Artxibotik gorputzera”, un laboratorio en el que archivo y arte se encontraron para reflexionar y crear junto a la artista Sahatsa Jauregi una nueva corporeidad.

La iniciativa, que se puede visitar hasta semana santa, ha tomado el archivo del museo como práctica, investigándolo y activándolo como material patrimonial para la creación y el aprendizaje compartido. Se trataba de involucrar a las nuevas generaciones en el proceso de practicar con los documentos históricos para que pudieran interpretarse a través de sensibilidades contemporáneas y dotarlas de nuevas narrativas, de nuevos cuerpos.

La artista Sahatsa Jauregi (Itaparika, Brasil, 1984), que ejerce como docente en el departamento de Escultura de la Facultad de Bellas Artes de la Euskadl Herriko Unibertsitatea (EHU), desarrolló el proyecto a lo largo de cuatro sesiones de trabajo que propusieron un recorrido progresivo del archivo a la creación corporal y escultórica. En la primera, se comenzó con la exploración de los archivos: por un lado, las fotografías del museo y, por otro, el archivo artístico de Sahatsa Jauregi. El alumnado se acercó a estas imágenes como fuente de inspiración y realizó collages que reconfiguraban los cuerpos y contaban nuevas historias, transformando así las imágenes del pasado en narrativas abiertas listas para activarse con el propio cuerpo.

En la segunda sesión, las nuevas composiciones se trasladaron al espacio tridimensional. El aula se convirtió en un escenario en el que el alumnado dio vida a los cuerpos inventados, creando esculturas humanas temporales. Cada formación fue fotografiada, generando el material que serviría de base para continuar el proceso creativo.

La tercera sesión profundizó en la relación entre cuerpo, forma y superficie. A partir de las fotografías de grupo, el alumnado realizó siluetas a pequeña escala que posteriormente proyectó sobre planchas de cartón a tamaño real. Sobre estas planchas recortaron y dibujaron fragmentos de su cuerpo, creando figuras autónomas que mezclaban la corporalidad individual con la colectiva. Las planchas, pintadas de negro, se convirtieron en los elementos escultóricos y narrativos del proyecto, actuando como puente entre la representación fotográfica y la exploración corporal en el espacio.

En la última sesión, las siluetas de cartón se transformaron en protagonistas de nuevas composiciones. El alumnado las apoyó, ocultó, prolongó y puso en diálogo, generando nuevas corporalidades colectivas. Mesas, sillas y el propio espacio se utilizaron para enriquecer las composiciones, trabajando con alturas, niveles y tensiones. El cierre se documentó en un set fotográfico profesional, cuidando la iluminación, el encuadre y la narrativa. Las imágenes finales no son solo un registro, sino el resultado artístico de un proceso que unió archivo, cuerpo y creatividad, presentando “del archivo al cuerpo” como un recorrido de exploración, reflexión y creación colectiva, donde cada cuerpo y cada imagen cuneta la historia del proyecto.

La presentación pública tuvo lugar el pasado viernes, 27 de febrero en un encuentro que reunió al alumnado participante, a la artista y al equipo de mediación compuesto por Kattalin Beasain Goia y Monika Lukin Roma (Museum Cemento Rezola). Durante el acto se expuso en la sala AV el trabajo desarrollado a lo largo de las cuatro sesiones, así como las imágenes finales, poniendo en valor la capacidad del archivo para activarse desde sensibilidades contemporáneas y convertirse en materia viva para la creación.

MuseumLAB es un proyecto bianual enmarcado en el laboratorio estable Ondarebizia y forma parte del compromiso del museo con la educación, la mediación cultural y su entorno.